jueves, 22 de octubre de 2015

Consúmeme

Subyugada por tu presencia invisible, vago sonámbula por las calles oscuras, sintiendo cómo tu penetrante mirada me sigue mientras te busco.
Tus labios se tornan en una sonrisa malévola.
Oscuro príncipe perverso, endúlzame el oído con tus palabras y atráeme a tu trampa mortal. Reclúyeme en tu guarida y bebe de mi mientras la ciudad sucumbe bajo la tormenta. Mientras la lluvia ahoga mis gemidos y los truenos pueblan el cielo haciéndose eco de mi corazón agitado, de mi respiración acelerada, de mis labios anhelantes deshaciéndose en cenizas. Consume mi fuego y absorbe mis llamas. Deja que me deshaga en tus brazos. Penetra en mi alma, y te prometo, que en tu esencia quedaré gravada cuando despunten las primeras luces del alba.