lunes, 18 de julio de 2016

Recuerdos

Abrí los ojos en el sueño del presente,
Observando la calma que precede a mi tempestad.
Mi interior se subleva y hay guerra en ciernes,
El cielo amenaza con diluviar.

Estoy aquí.
Aquí en un lapso eterno y repetitivo,
Atrapada en días que se extinguieron,
Se perdieron en un ayer ya vivido.

Y duele...
Duele saber que aun persisten como una huella,
Los recuerdos me persiguen,
Como fantasmas, mi tormenta.
Mi interior, una caverna,
Donde aun se evoca el ardor de un fuego extinguido, 
Donde aun sombras bailan prendiendo el recuerdo de lo vivido,
Trayéndome imágenes ya pasadas,
Que dibujan muecas y amargas miradas.

Se sacude el tiempo, 
Mis horas, mis días,
 Mi sangre, mi mundo...
Se remueven por el recuerdo, 
 Haciéndome descender a mi submundo.

Estoy atrapada. 
Atrapada en la añoranza de un tiempo ya pasado. 
Sucumbo a pensamientos,
Mi mente retrocede a momentos casi olvidados, 
Y con ella mi "ahora" se disuelve,
Me mantiene prisionera en un momento inexistente,
Torturándome con sentimientos ya caducados.

Pero se sienten igual,
Tan dulces,
A veces tan malos...
Mi alma da un giro,
De ciento ochenta grados.
Y a veces suspiro,
Tratando de sacudirme los pedazos,
De ese "fue" ya perdido,
De ese "quizás" olvidado...

El dolor me mantiene sumergida,
En un mar extenso,
De eternas heridas,
De dolor intenso.

Aun recuerdo lo amargo.
Y ese olvido no llega,
Me pierdo en la distancia,
Me hundo en el barro,
¡Agarra mi mano!
Mi alma se congela,
Me asfixio en vano.

Porque hace tiempo que eso ya no está,
Se ha ido,
Se ha largado...
¿Por qué no puedo yo,
Dejar el dolor a un lado?
¿Abriré alguna vez los ojos,

Sin despertar en el pasado?