miércoles, 20 de julio de 2016

Luna hermosa que indolente me observas...

Luna hermosa, que indolente me observas, 
Ambas nos miramos,
Y ambas nos compadecemos de mi pena. 

¡Qué grandeza desprendes desde allí en lo alto! 
Rodeada de terciopelo negro, 
Envuelta en velo blanco.

¡Tan pura y casta, y tan celestial! 
Hoy quiero ser solo tuya,
Perderme en tu inmensidad.

Disipa con tu halo puro,
Esta alma fogosa,
Este dolor profundo.
Enfría mi sangre,
Anula mi carne.

Quiero ser efímera y ligera,
Convertirme en suave niebla,
Fundirme con la arena.
Acariciada por tu mar en sombras,
Desvanecerme en tu desnudez etérea,
Elevarme como libre alondra,
Fría y eterna.

Confidente de pecados,
Testigo de pasiones,
Allí en lo alto alumbras,
Oscuras, mis pretensiones...

Luna hermosa que indolente me observas...