jueves, 11 de agosto de 2016

Lujuria

Tu anhelo rompió mi virtud, 
En la eterna noche otoñal.
Con un ceniciento cielo gris,
Despertando pasión abismal.

Tu anhelo irrumpió en mi ser,
Sombra del ser que ama.
Tu voz oscuro placer,
Llama que a fuego me marca.

Aun batallas en mis adentros,
 Tu esencia en mis latidos,
Como un guerrero voraz y sediento,
Me consume entre gemidos.

Un mensaje vertido sobre labios,
Que entreabiertos mueren dulce,
Insistente respiro, murmuro, olvido...
Alcanzan ansiosa cumbre.

Libera el rocío entre mis piernas,
Enrédame en la humedad.
Tu cuerpo se mueve lento,
Y luego se agita en el mar.

Primavera florece en mi mente,
Pasión que nunca ha de acabar.
Mar embravecido que busca,
Perdidos náufragos que rescatar.

Artista que dibuja en mis adentros,
Un collage de sentimientos.
Mi vientre, tu lienzo...
 Yo un dulce lamento.

Déjame ser mariposa que ha de volar,
Alimentándome de besos,
Tocando la eternidad.

Lujuria y fuego,
Te llame en la noche.
Me respondiste con deseo.

Me destruiste con el goce.